Una esperanza
UNA ESPERANZA
——————–
Dicen…que después de la guerra, lo que sigue es la paz. Pero creo que ese no es el futuro que nos espera, ahora a un día del término de la guerra nada es como antes.
Aquellos edificios que solían rasgar el cielo ahora se encuentran rasgando el suelo, aquella ciudad que se dejaba bañar por el astro todos los días ahora se encuentra envuelta en una nube de polvo.
Ninguna señal logro apreciar… no se si seré capaz para regresar a la ciudad y ver las ruinas que quedaron. Creo apreciar más perdidas humanas que muestras de paz.
El mar que nos rodeaba denota una cálida tristeza al observar a la ciudad que tantos años lo contaminó, ahora se encuentra destruida, vencida por su propio corazón.
Ese es el fin de toda creación del hombre al intentar comprender el sentido de la vida. No es más que una autodestrucción de sí mismo. Ahora lo logro comprender…
Cuanto no festejamos por ver edificios haciendo tributo a los grandes titanes. A máquinas de acero rasgar el cielo por tal de ser como un ave. Ahora como quisiera el hombre ser como la naturaleza…tener la habilidad de reconstruirse no importa el daño recibido.
El hombre aún no ah entendido que si aprendiera a comprender su corazón y el de los demás estaría encontrando la felicidad que siempre anhelará y que nunca encontrara…
Pero eso…eso será en un nuevo día…día en que el mundo espera poder llegar a ver pero nunca lo hará.
Todo mundo, todo corazón, todo pensamiento, todo ser vivo anhela con poder llegar a olvidar a esta desgracia…todos queremos sentir una esperanza.
Relacionado
This entry was posted on 12 agosto, 2008 at 18:00 and is filed under Escritos Metacarpianos. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Deja un comentario