Ambiente



La luz nace por mi ventana como el llanto de un niño a su madre. El aroma de flores frescas llega a mi nariz, homólogo a ello el roce de tu cabello me hace cerrar los ojos y tomar la almohada y acercarla a mi pecho. La escena hace nublar a mi vista, aquella que vida atrás contemplara tu piel, ahora estaba nublada por llanto orgulloso que se negaba a desborar.

Niego la visión y beso la palma de mi mano para evitar una experiencia pasajera, sellada en un beso queda aquella mañana mi encuentro contigo. Como cambia el día cuando tu en mi vida haces presencia, tal vez obsesión, tal vez amor, pero lo cierto es que lo vivo a diario y a mí cuerpo vigoriza.

Tarde se hace cuando el encuentro contigo hace presencia, más el tiempo se detiene cuando de mi te alejas y el mismo se acelera cuando tu me besas.

Deja un comentario