"Vengo a decirte adiós,
palabra triste que hace latir al corazón más fuerte,
pero tranquilo estoy, tu lo quisiste,
aquel amor tan grande ya no existe,
y tú eres culpable de su muerte.
Víctimas de mis ondas amarguras,
amé las almas de cariño llenas,
y en medio de mis muchas desventuras,
busqué quien comprendiera mis ternuras
y en quien supiera comprender mis penas.
A tus formas de amar, no me acomodo,
indignas de ser tuyas me parecen,
pues entiendo el cariño de tal modo,
que si me dan amor lo quiero todo … todo.
No acepto la parte que me ofrecen,
olvidate de mí,
y si algún día las penas de la vida te hacen daño,
no pretendas buscarme,
soy extraño a tu dicha y a tu pena … vida mía."
This entry was posted on 7 septiembre, 2009 at 21:40 and is filed under Sin categoría. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
You can leave a response, or trackback from your own site.
Deja un comentario