Colibrí
Hoy platiqué con un colibrí, me encontraba sentado al filo de mi escalera con mi mirada perdida, cuando en silencio se fue acercando, temeroso a que lo hiriera, no me percate de su presencia hasta que lo tuve enfrente, sus aleteos incesantes vencían al viento quedando inmóvil, sus ojos fijos en mi lentamente me invadían poco a poco hasta que sin pensarlo quedé hipnotizado por su presencia. Fueron instantes en los que frente nos miramos, en mi mente le pedía un favor y mis labios se abrieron acompañados del deseo …¡Dile que la amo, que la extraño que vuelva a mi lado!… y se fue de inmediato. Tal vez lo espante con mi voz, tal vez no encontró lo que buscaba, tal vez no tuve la miel que necesitaba. Pero antes de emprender su vuelo se posó en el cable y con sonoro grito se despidió de mí. Mas su camino no fue el que esperaba, retrocediendo se fue en dirección a tu encuentro, esquivando ágil y veloz los obstáculos que a su paso encontraba. Así que si en tu jardín o a tu ventana escuchas un revuelo sal a su encuentro y dile ¡te quiero! que el sabrá la forma de decirte … lo mucho que te espero.
Javier ‘-,,-‘ Toledo
Relacionado
This entry was posted on 4 julio, 2011 at 21:59 and is filed under Escritos Metacarpianos. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Deja un comentario