Carta arropada
Hola princesa de mi corazón, amanece mas hermoso cuando de ti leo en el son. Una rosa te engalana acompañando tu momento, y aquí me tienes mi doncella, puesto en una palangana, casi vivo en un convento, tomando nieve de grosella. Aplausos oigo de su mano, que aquellas que caricias dieran, me pongo arrodillado esperando no la hiera.
Javier ‘-,,-‘ Toledo
This entry was posted on 23 noviembre, 2014 at 0:36 and is filed under Escritos Metacarpianos. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Deja un comentario